Bonito cortometraje que te transporta a un mundo mágico.
Bonito cortometraje que te transporta a un mundo mágico.
El día en que ella perdió el reloj se le vino el mundo encima.
Los soles y las lunas se sucedían sin pausa.
No podía controlar el tiempo. Se le escapaba.
Con una sensación de angustia se atrevió a vivir cada segundo como si fuese el último.
Y la angustia desapareció, como también lo hizo la marca del reloj en su muñeca.